La casa cerrada
Entonces fue Neruda. Fue el ecode la caracola arrumándose, el solde trementina sobre el pechodel navío, los libros salvadosde la quema. Fueron los rayos taimados, la tormentaque nunca cesa a barlovento, las cartasamontonadas del zaguán, el gramófonorapsoda del cartero. Fue … Continúa leyendo La casa cerrada