Qué importa.
Aunque el planeta arda en sus mapas,
aunque la pólvora escriba la historia,
yo os nombro
como se nombra la lluvia.
Aunque la tierra gima bajo el hierro,
aunque la paz sea un idioma perseguido,
aunque la ciencia dude
ante el abismo que se abre,
yo os nombro.
Aunque el futuro llegue herido,
aunque el pasado no perdone,
aunque el presente tiemble
como un animal mojado,
yo os nombro.
Aunque las guerras se disfracen de razón,
aunque la piedad sea una palabra cansada,
aunque la ecología sea un grito
en un cuarto cerrado,
yo os nombro.
Aunque todo se hunda en su propio ruido,
aunque el mundo dude de sí mismo,
yo os nombro.
Qué más da.
Seguimos.
Entre la ciencia y el musgo,
entre la memoria y el futuro,
sosteniendo lo frágil,
defendiendo lo vivo.
Y ahora aquí,
desde la Galicia que respira en la sal de las manos,
en la piedra que reza sin palabras,
en la honradez humilde del pan compartido,
en el bosque que no se rinde.
Desde ahí os nombro.
Inevitablemente.
Yo os nombro.